Mucho se está hablando estos días acerca de que podemos encontrarnos muy cerca de la beta pública de la segunda expansión de World of Warcraft, Wrath of the Lich King.
La beta… Esa fase del desarrollo de un producto tan popular hoy en día.
Por ejemplo, Gmail, uno de los servicios líderes en correo electrónico, cumplió hace un par de días cuatro años. Y al loro, porque todavía aparece como un servicio en fase beta, a pesar de que está más que maduro. Y es que es la moda. Ahora es “lo que se lleva”. Cuando vas a lanzar una aplicación de la repelentemente denominada como Web 2.0, tienes que lanzarla en fase beta, porque si no no mola.
En cualquier caso, los períodos de beta para el software tradicional (al igual que ocurre con los videojuegos) han existido siempre, y son simples períodos de testeo antes de lanzar el producto al público general con la intención de corregir bugs o fallos que se produzcan durante el uso prolongado del producto o en determinadas configuraciones de hardware. Ayer he instalado dos aplicaciones beta.

Por un lado, Firefox 3 Beta 5. Ya comenté en su día que el diseño para Mac OS X del nuevo navegador me parece abominable y un auténtico despropósito. Pero lo cierto es que más allá de la apariencia, la nueva versión de Firefox es sensiblemente más ágil (tanto al renderizar las páginas como al realizar otras acciones) y consume muchos menos recursos que su predecesora. No sólo eso, durante los últimos meses venía sufriendo un maldito bug en Firefox 2 que ocasionaba crashes aparentemente aleatorios, problema que no he detectado con la beta. Así que por ahora estupendo, a pesar de haber tenido que hacer algún truqui para instalar la extensión de del.icio.us. Posiblemente lo que menos me convenza sea el nuevo motor de autocompletado de la barra de direcciones, que ya no respeta la posición del texto. Es decir, si escribimos por ejemplo “youtube” en la barra, nos mostrará todas las URLs que incluyan esa cadena, y no sólo aquellas que comiencen por ella, lo cual irremediablemente va a forzar un cambio en nuestros hábitos.

Por otro lado, y aunque no lleve demasiado tiempo utilizando su versión final, he instalado ayer Lightroom Beta 2. Ya ha comentado algo Mauro en su blog, que está encantado con el soporte nativo para dos monitores. Si me tengo que quedar con uno de los cambios, sin duda sería con la nueva herramienta de retoque, que nos permite modificar la exposición o la saturación (entre otros) en áreas de la foto que vayamos seleccionando. Me parece a mí que esta feature va a hacer que muchos dejemos tirado al Photoshop y lo abramos una vez al mes. Además, sigue siendo tan intuitivo como antes, ya que los cambios en la interfaz son mínimos, si bien muchos aspectos del programa han recibido ligeras mejoras, además de las mejoras de rendimiento en máquinas de 64bits.
En definitiva, que si eres como yo, que se lo pasa como un enano instalando y probando cosas nuevas, las betas serán lo tuyo. Además, ahora desde el Mac y con un mínimo de cuidado, puedes instalar lo que quieras y después eliminarlo sin ir degradando paulatinamente el rendimiento del sistema, como sí ocurre con Windows. Así que, a darle caña.


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